En lugar de adaptarnos a nuestras nuevas situaciones de “vida adulta”, Sufrimos por el pasado, queremos que todo sea como antes, sentimos que TODO ERA MEJOR antes, cuando eramos niños y no teniamos de qué preocuparnos.
Vivamos el presente y dejemos de sufrir a lo wey.
Hoy conocí a un escritor que conoció a Sabines y nos contó una historia bien bonita y casi me orino de la emoción.